Llegué al bar y pedí una ginebra con agua tónica. Perdí hace mucho el interés por los bares. Mi alma la recuerda a cada latido, cada vez con más fuerza y cada minuto es una batalla perdida con mi ser. Recuerdo cuando éramos dos personas incivilizadas que nos perdimos en el amor, en cada momento, en cada encamada, en cada todo, todo era una puta locura, todo. Hasta que nos estrellamos y hoy conocí a alguien y se lo conté, a quien se lo cuento se compadece de mí, y yo sé que es una batalla perdida, perdida desde que la comencé, todo fue en pinche en vano, ahora lo pienso, ni ella valía tanto la pena ni yo nunca estuve a la altura, pero así es esto. Ojalá pudiera ver todo como la morra que conocí hoy: todo tan espiritual y la muerte verla como un pasaje en nuestro camino, pero no, la muerte es el fin y ya, no hay más allá, tal vez este muerto, no salgo de mi casa para nada, y eso me aburre, me pudre, podrido ya estoy, eso es a lo que quería llegar. Ni modo, mi amor, te perdiste la oportunidad de ver Nueva York desde la puta luna.
Saturday, July 09, 2016
Monday, June 13, 2016
Resaca
Despierto, tecleo, no
duermo. Estoy cansado, vacío, quebrado, roto.
Ahora comienzo a
saber de qué van las temporalidades, cuando uno es feliz y cuando uno está
destrozado, dos lados completamente diferentes y a los cuales se le puede sacar
provecho: cuando se es feliz no se debe de bajar la guardia, cuando se está
roto se sabe cómo es el panorama desde abajo.
Posiblemente por
ahora no tenga el fuego de hace algunos años, no tenga esas condiciones que
hacían esto más llevadero, posiblemente ya no te tenga, pero en algún momento,
en un descuido de la vida, tomaré fuerzas, saldré avante en la tormenta, no
estoy ahogado, sólo finjo serenidad.
En algún momento de
la historia, estaré del otro lado, sin balbucear, ya sin tu olor, sin tu
recuerdo, sólo esa sensación de vacío que dejaste pero ya será mínima y
posiblemente mi sueño sea más llevadero. Te necesito, sí, fuera de este mundo,
no requiero de lástima, requiero que el aire no me moleste.
Algún día, esto será
soportable, llevadero, y sonreiré con una copa de güisqui en la mano y un puro
de sobriedad en la otra. Es fácil prometerlo, pero sé que será así.
Por el momento me
refugio, el mundo que se joda, todo es una basura, una completa mierda, pero se
le tiene que hacer frente, destrozado o no, eso a la basura no le importa.
Saturday, May 07, 2016
No escribía desde hace mucho,
mi vida igual a cero tolerancia,
la mierda igual a mí
yo, igual al mundo
y el mundo, igual a Steve Jobs.
Estoy muerto, lo aseguro,
esto aburrido, lo apuesto,
estoy, estoy así,
llorando,
¿por qué?
Porque no escribo...
que el mundo sea una tragedia
y mi vida sea la más puta.
Thursday, January 14, 2016
¿En realidad me duele la muerte de Bowie?
La respuesta es no;
lo que duele es realmente que te das cuenta que creces,
con intereses y cada vez la deuda se vuelve más grande.
No tengo ningún disco de Bowie, no tengo nada de él,
pero me gustan cinco de sus canciones:
he estado muy borracho y me he quedado dormido escuchándolas...
Pero porqué me incomoda tanto la muerte de Bowie:
creo que porque sus canciones me hacen recordar cuando recién las escuchaba,
o cuando las escuché alguna vez,
y en ese momento estaba feliz, contento, no como ahora:
que el mundo me ha chupado las ganas, la buena fe, la vida misma...
Por eso me duele tanto la muerte Bowie, así como me dolerá la muerte de Roberth Smith,
como me dolió la de Jay Reatard, así como sufriré con el adiós de Alex Lora...
Qué más da, la vida es una estupidez, lo sé, y aún así no me rindo;
pero tampoco creo que ganaré, sólo es un consuelo de tontos buscando ese refugio,
ese bar donde bebas, donde te tragues ese orgullo y no te sientas tan mal...
En fin, por eso me duele tu partida David Bowie, no te engaño:
Space Oddity será mi canción favorita, y no se lo tengo que decir a alguien para llevarla a la cama.
Tuesday, June 09, 2015
Miedo
En realidad no tuve miedo. “¡Órele, hijo de su pinche madre ya se lo cargó la verga!”, escuchaba mientras tenía una pistola en la cabeza, la verdad no tenía miedo, ni estaba nervioso, sólo me incomodaba un poco la incertidumbre de que si en realidad le iba a jalar o no, pero se me quitó cuando escuché el ruido del motor y el chillido de las llantas.
No pensaba en mi madre, mi familia, mi novia, mi amor...sólo estaba analizando la situación mientras el asaltante me hacía preguntas que yo respondía con tranquilidad. Percibía que el auto en el que iba daba muchas vueltas, no hubo golpes, sólo palabras altisonantes.
Repito, no tenía miedo, no sé por qué, estaba muy tranquilo, respirando con normalidad, sabía que afuera me esperaba una incertidumbre, la oscuridad de las calles, la indiferencia de la noche, pero no sabía que me esperaba en el más allá.
Cuando me avisaron que me bajarían sólo contesté con un “está bien”; bajé del auto todavía en movimiento y espere a que se alejara, en él iban todas mis cosas, media vida, mi trabajo y objetos personales a los que les tenía gran apego.
Ya en la calle nuevamente, por primera vez en mi vida, pude experimentar una tranquilidad absoluta: el silencio de la noche, la oscuridad de las calles, las luces como testigos, juraría que estaba muerto porque nunca había sentido algo así. Pero no, mis piernas y cerebro funcionaban, continuaba con una respiración normal, me encontraba en perfecto estado, con esa tranquilidad que te da empezar de cero y así es: empiezo de cero, tal vez no listo para lo que el futuro me prepare, pero ya qué.
Friday, May 29, 2015
Compasión por el diablo PARTE 1
Una vez más me encuentro frente a este ordenador,
esperanzado a que las letras fluyan, sin una idea fija, ni un posicionamiento ante nada,
pero con la maldad en los dedos, la soledad de abrigo y la mente posicionada en la claridad.
Esas últimas señales de cordura no hay que confundirlas con optimismo,
porque no son tiempos de victorias:
todo mundo se cree un Di Stefano en la cancha, la literatura, el periodismo...en la vida.
Pero todo mundo se equivoca, porque sólo hubo un Di Stefano en el macrocosmos.
Eso no quiere decir que alguien no se puede sentir un Riquelme, un Zidane, un La Volpe, un Bielsa, un Zurdo López, un Menotti, un Aragonés; en la vida hay espacio para todo: para romper caras, corazones, piernas y hasta para salir herido; también para intentar ser un Bukowski, un Carver, un Fante, un Ruvalcaba...en la vida se puede ser todo menos un comepollas presumiendo que eres un Riquelme en la final de la Copa Libertadores, un Maradona defendiendo el uso de drogas; en la vida se puede ser de todo, menos un imbécil que se atiene a las victorias de Brasil del pasado; se puede ser de todo, menos un alemán cobarde en la cancha, en esta vida se puede ser de todo...desgraciadamente el mundo esta lleno de lo antes descrito.
Al leer esto pedirán una crítica personal y aquí va:
Yo que quise ser tu Riquelme en medio campo,
tu Bielsa para táctica y estrategia,
tu Benedetti para enamorarte con cada suspiro,
tu Santos contra Chivas del 93,
tu Toros Neza de Enrique Meza,
tu Matute Morales, tu todo terreno del Cuchillo Herrera...
Tu Fante insultándote porque no me amas,
tu Dostoievski con su confundida cordura
tu Hemingway español...
Tu Lux Interior conduciendo por una carretera triste y desolada,
donde cuervos habitan sin ser interrumpidos, menos cuando una llanta rechine
producto del comportamiento de un conductor ebrio;
tu Johny Cash cantando "Because you are mine I walk the line";
el padre de tu Elvis regalándote un Cadillac Fleetwood 60.
Todo eso, si hubiese sido titular, pero como Rivaldo en el Barcelona:
un falso 10 nunca está demás, sobretodo en este mundo carente de estrellas.
Friday, May 01, 2015
No necesito morir, sólo pido seguir engañando al árbitro para que me marque un penalti a favor...
Estoy un poco
excitado pero también cansado y no sé si es mejor estar curioso porque mi pinga
tenga un baño feliz o estar harto de este universo donde se conjugan la
estupidez y la presunción de pequeñas victorias que en lugar de significar un
gran avance son majestuosos retrocesos de una vida que no tiene nada
interesante.
En realidad, estoy en
un momento donde cualquier cosa que tenga que ver con Roy Orbison me emociona y
eso, hace unos años, hubiera parecido que estoy envejeciendo tontamente, pero
ahora sólo es como un pequeño aliciente por esta vida absurda que llevo y que
no puedo estabilizar; es algo más fuerte que todo lo que he enfrentado.
Pero bueno, soy un mal perdedor,
de eso ya no hay duda; el alcohol ya no me satisface, ni el masturbarme 10
veces al día y a veces quisiera partir una cara para sacar algo de esta
insatisfacción personal que no es nada más que aburrición.
La verdad, ya perdí
toda ilusión de estar triste, y es que a veces quiero pasar desapercibido y sin molestia alguna, pero entra una desesperación por querer echar a perder vidas;
esa fastuosa necesidad de pudrir el edén, de querer joder pese a que termine
casi muerto como lo estoy ahora.
En fin, sólo quería
expresar que no estoy muerto en esto de las letras, tal vez con una falta de
inspiración, pero el enojo corre por las venas al igual que la tristeza y
pronto tomarán forma para hacer lo que se me venga en gana, sin necesidad de
consultar arpías ni recurrir a recuerdos idiotas que me tienen en este hoyo
.
Ahora, digamos, trato
de que el árbitro se fije en mí y marque un penal a mí favor, para tener algo me
inspire a anotar o a fallar porque el fantasma pasado de los mundiales se ha
ido y ahora no sé qué me espera, sólo quiero seguir en el intento de engañar al
silbante para, por lo menos, entretenerme en algo y no en mi tormentoso pasado
que, pese a todas las cosas buenas, cada día pesa más.
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