
”Tal vez quieras conocerme sólo por curiosidad, aunque tal vez te arrepientas de tenerme junto a ti. No hay nada más absurdo que toda una eternidad, cada segundo que pasa me alejo más de mi”. *
Durante la convención Birmania, mientras hablaba el presidente de Saturno, he pensado una ves más en ti, más de 3 veces. No supe cómo llegaron esos destellos de tu mirada a mi cabeza, tal vez por que la política formal es pura mierda y me aburre.
He comprado un Bruno Corza a mi medida, unos zapatos Michel Domit, que me quedan medio número más grande, y el gel de moda para que agarre lo poco de cabello que me queda. Me levanté a las 5 de la mañana para tener un desayuno con el alcalde de Transilvania, traté de fumar el primer cigarrillo del día, seguridad del hotel fue a decirme sobre las reglas de salud, mamadas. La loción más fina fue vaciada en mi cara y el rastrillo con doble hoja fina sacó esos malos detalles de vello en mi cuello. Hasta ese momento todo iba bien, pero he probado el primer whiskey del día, tal vez para hablar de política (mamadas), se sintió bien, un poco rasposo, pero bien.
Durante el lapso de pensar en ti, fue cuando recordé la vez de la noche de abril: donde sonreías con mis cosas, tontas al fin y al cabo, pero sonreías; bailabas sin haber música, soñabas sin estar dormida, cantabas cosas sin saber cuáles, tu cuerpo se veía un poco menos con grasa y te masturbabas sin la excitación, perfecto. Traté de ahogar ese pensamiento con un segundo whiskey, no era mi turno, era tiempo de otro cigarro, se fue. Seguían los mismos discursos: "Se debe de abolir el hambre", "Se tiene que terminar la exclavitud", "La culpa es de la gran república", mamadas.
Llegó mi turno, las ideas se me iban, creo que, una vez más, llegué al punto donde el ridículo se adueñó de mi: "La culpa no es de ellos si no de nosotros, "Qué bien le queda el escote alcaldesa", "¿Por qué puta madre nadie fuma?". La risa en cara de todos, mis penas en una botella de whiskey, tus labios tan lejos de mi como la coherencia de mi cerebro. Siguiente día, todo tirado, mi dignidad tan distante de Birmania, que mamadas, tú lejos y yo en la política.
* Rola de las Ratas del Vaticano - Paranoia
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