Sunday, August 04, 2013

Dimitir a lo dimitido

Los poetas nacieron con la intención de descifrar los términos contractuales del fin del mundo, ya que sólo ellos conocen el idioma de las cloacas, saben qué significa el chillido de una rata y son expertos en identificar el olor que emanan las coladeras. 

 Pero quien creó el contrato del apocalipsis mandó trampas para que se complicara el proceso de adivinar por dónde vendría la debacle: creó una cosa que perjudica el alma que se llama "atracción", que desencadena una serie de reacciones y si estás infectado por ese virus puedes caer en "el amor", cuando se te considera un enfermo de amor es como si estuvieras en fase terminal pues ante tal falsedad no se puede hacer nada. Por eso es que hay tantos poetas distraídos en el mundo sobre su objetivo en esta vida. 

 Tal vez por lo que esté plasmado en este espacio de red mi vida termine pronto, pero prefiero decir la verdad ya que soy un poeta que ha perdido el toque de adivinar la podredumbre que existe en este mundo y estoy distraído en cosas no tan graves, es por eso que estoy alejado de las letras, del asco y del sendero de la perdición. Necesito retomar el camino, no quiero caer en una posible atracción, estoy muerto si tengo una recaída; según yo, creé el antídoto perfecto para estar solo, me ha resultado hasta el momento, pero no quiero que llegue el día en que vuelvas a decir "te quiero" y yo tenga que distraerme en mi tarea de definir el rumbo del fin del mundo. 

Te agradecería mujer de poderes sobrenaturales que te mantengas fuera del juego, no quiero volver a rendirte tributos en cantinas llenas de vagos como yo que sólo quieren estar solos en un lugar donde no hay soledad. Ante lo escrito, firmo cualquier pacto que te mantenga lejos, no porque no te quiera, sino porque mi tarea en este mundo debe de terminar.

Sunday, July 14, 2013

No vivo para escribir ni escribo para vivir , sólo me masturbo para entretenerme en algo

Sunday, May 05, 2013

BAZOOKA

Era la primera vez que salía de la tierra para entrar a jupiter,
era la primera vez que cuidaba de mi ortografía para llegar al centro de tu orografía,
era la primera vez que entraba al jupiter real,
donde tus montes eran tan lejanos y tus piernas como un compás gigante en tierra de enanos - cualquier movimiento podría hacerme desaparecer.

Me mantuve cauteloso al primer temblor, no morí,
 en el segundo tus labios cercaron mis labios, no respondí,
 en el tercero ya no tenía opción; o iba a la caza o moría en el intento,
pero lo intenté mal;
 mandé señales equivocadas,
 disparé hacia otras tierras, seguía con los vicios de la soledad y hasta me di el lujo de sonreír.

 Bienvenidos los malos entendidos, siempre se interpretan como buenos cuando no lo son.

Saturday, March 23, 2013

No vuelvo abrir la puerta

Nos comprendimos, las miradas se fueron con nuestras ganas de quitarnos la soledad, me hiere ya no poder integrarte al universo de mi bando de desbandidos. No me dueles tú, me duele el punto espinal que aún no descubro, no sé qué mierda hago aquí, cuando debería acostarme con sirenas con tu prohibición, tomar una cerveza a mi salud y mandarte a la mierda, las mil mierdas de todo los tres mil mundos y la diez mil mierdas donde estoy hundido. Salud.

Friday, February 22, 2013

Hasta de árbitro fui cabrón - (Algún capítulo)







Este mini relato es parte de una serie de nombre "Hasta de árbitro fui cabrón", inspirados en mi tío que por razones profesionales y de seguridad omitiré decir de quién se trata:

El día de la fiesta de XV años de su sobrina, Roberto acudió al evento con una típica facha de policía judicial: sus lentes oscuros al estilo Cobra, su chamarra de imitación de piel, su bigote con gran firmeza, su caminado de un clásico tira y sus walkie talkies por si ocurría alguna eventualidad que obligara recurrir al uso de la fuerza, cosa que era común tomando en cuenta que las fiestas en la calle siempre atraían la atención de los que en ese tiempo se consideraban como CHAVOS BANDA.

Ya pasadas las 3 de la madrugada comenzaron los guamazos, LOS MAURICIOS llegaron a invadir el barrio de LOS TRAVIESOS, botellas y sillas comenzaron a volar, la familia de la quinceañera alcanzó a recoger todas las cosas que les fue posible y las metió a la casa de la festejada, mientras que los de la Sonora Santa Rosa alcanzaron a levantar sus instrumentos y llevarlos a su camión para que no sufrieran algún daño. Momentos antes de que empezara la bronca, Roberto había ido a orinar a la jardinera de doña Emma, por lo que a la hora del pleno descontón se vio en medio de todo el alboroto, le cayeron tres piedras en el cuerpo pero ninguna hizo que tirara su cuba.

Eso sí, cuando regresó a la casa del festín (todavía en plena bronca), sus lentes, pese a que los traía puestos, ya mostraban cierta descomposición, su bigote ya no contaba con la firmeza de unas horas antes y su chamarra ya presentaba algunas rasgaduras, por no decir que ya no traía una manga, y de los walkies talkies ni hablar, esos ya los había perdido cuando sacó a su comadre a bailar en esa cumbia delirante de nombre "YOLANDA".

 Cuando logró adentrarse a la casa donde fue la fiesta, todavía seguían volando las piedras en la calle 8, pero Roberto ya estando adentro tropezó con uno de sus sobrinos, al que nunca había visto en su vida, y éste en tono de reclamo le cuestionó:

- Oiga tío, ¿por qué no llama a la policía judicial?

- Pues que le llamen los de la fiesta, a mí que no me metan en sus broncas - contestó Roberto.

 - ¿Pues que usted no es judicial?

- No, yo sólo soy velador del mercado de la Romero Rubio...de policía ni lo culero.

Saturday, December 15, 2012

Todo mundo pide ayuda al 911




Y el sonido de cada gota que cae de la azotea al suelo se une al nefasto eco de la música que hay en la fiesta de XV años de una de mis vecinas.

Es una noche complicada, me pongo a escribir un poema pero fracaso al tercer renglón, es normal que la paciencia para unir unas cuantas letras se me haya agotado pues el texto ya tenía la penitencia de desaparecer desde el título, nunca he sido bueno para ellos; o muy largos o muy cortos pero nunca uno que precise lo que quiero dar a entender.

Me levanto de la cama y busco el control del televisor, ya es media noche y la fiesta al parecer está en su apogeo, aprieto el botón de power y surfeo entre la oferta televisiva de media noche, donde hay mucho sexo para levantar mi ánimo, luego me dirijo hacia el refrigerador a buscar una lata de cerveza pero sólo me encuentro con una cazuela de frijoles podridos.

Regreso a la cama mientras en el televisor se trasmite la película erótica de un viernes al filo del principio de un sábado más, al ver que se trataba de una historia que ya había visto decido cambiar de canal y así entre películas de Shanon Tweed, caricaturas de Johny Bravo, Friends, noticias del día, repeticiones de Saturday Night Live y otras cosas más llego al canal donde una bella dama está pidiéndome que marque a un número telefónico para adivinar el juego de palabras que se muestra en la pantalla.

- Si adivinas de que palabra se trata te puedes ganar ¡un millón de pesos! - la bella dama me lo cuenta como si fuera un secreto entre nosotros dos, como si tuviera la atención de ayudarme en mis problemas económicos y como si en caso de ganarlos pudiera acceder a tener una cita con alguna mujer como ella.

Al principio no hago mucho caso pues mi mente se encuentra viajando en las peripecias de mi día en la oficina, pienso en el trasero de la recepcionista, en el fastidio que son mis compañeros jóvenes de trabajo y en que si sigo trabajando en aquel asqueroso lugar tal vez asesine a alguien o termine yo disparándome en la cabeza, pero después de un rato que miro el televisor logro que el juego me entretenga.

Son siete palabras desacomodadas, parece pan comido pero hasta para ver la luna hay que tener ingenio, entonces saco papel y pluma y comienzo a tratar de aposentar las palabras, falta un minuto para que termine el juego y hasta el momento ningún mortal le ha atinado a la frase exacta.

Sigo sin establecer las letras correctas para completar la palabra y la bella conductora, ya un poco desesperada, decide dar un minuto más, yo me motivo con la prórroga de tiempo que me ha concedido la buena suerte y sé que estoy cerca de conseguirlo pero no me cuadran dos letras, tal vez tenga casi todo listo o tal vez tenga nada; uno nunca sabe en juegos dirigidos por la suerte, o en su defecto, por la televisión.

Cuando más cerca estoy de cumplir mi proeza se escuchan en la calle tres disparos:

¡Bam! ¡Bam! ¡Bam!

Tal vez debería de asomarme para ver qué está ocurriendo, pero las peleas en fiestas de XV años celebradas en la comodidad de la calle son típicas a media noche y peligrosas, si es que algún imbécil carga un arma.

Decido no involucrarme en el asunto de los disparos y me llega el recuerdo de haber visto hace una semana a la hoy festejada saliendo de un hotel de paso de la mano del chambelán estelar, esbozo una ligera sonrisa por el recuerdo aquél y prosigo con el juego de palabras.

¡Lo tengo!

Confío en tener la respuesta correcta y pego un brinco que expresa que le he atinado.

-Si tienes la respuesta correcta ¡llama ya! – se escucha en la televisión.

Cierto. Me acercó al teléfono y descuelgo la bocina, doy un vistazo al televisor y veo que alguien más se me adelantó.

¡Maldita sea!

Pongo atención al gran robo de mi gloria, pero ¡oh sorpresa!, el tipo de voz ronca falla.

Vuelvo a descolgar el teléfono y marco...suena una vez, suena dos veces, suena tres veces y una contestadora me dice:

- Espere un momento en la línea, su llamada está siendo procesada.

Siento tener la victoria entre mis dedos, ahora sé lo que sintió Christiano Ronaldo al anotarle a los checos, ahora estaré de los del lado que cuentan la historia, ahora todo será diferente...pero la misma voz de la contestadora me dice:

- Lo sentimos, su llamada no fue seleccionada para participar, vuelva a intentarlo pronto.

Cuelgo la bocina y lanzo un improperio al aire.

Afortunadamente vuelven a fallar y la conductora con un tono triste expresa:

- No, la palabra que tú dices no es la correcta, la palabra correcta es: ¡SO-LE-DAD!

Yo lo sabía, lo he sabido siempre.




Saturday, November 03, 2012

Casada juega con plomero

Pensé que aquella noche era buen momento para ver pornografía casera, pero el espíritu santo y lo que se dice el destino sabían que no, nunca es buen momento y sin embargo lo hago.

Como cualquier viernes en la noche llegué de la oficina, donde desempeño mi labor de ejecutivo de ventas aunque en un futuro próximo podría ser despedido por mi nulo interés en vender computadoras. Como decía, llegué a mi casa después de un día estresante para mí, prendí la televisión y comencé a preparar la sopa instantánea que me sirve de desayuno, comida y cena desde hace un par de meses. La sopa se preparó en menos de cuatro minutos y me quedé inerte ante el televisor, no percataba si estaba prendido o apagado, tampoco me daba cuenta si la sopa estaba ardiendo en mi mano o no pues mi mente sólo se quedó en blanco, un suceso que últimamente ya era común en mí; por arte de no sé qué mi cerebro desconectaba todos mis sentidos por unos minutos.

 Al recuperar la razón me dieron unas ganas terribles de llorar, me sentía tan solo que hasta gritar me asustaba, era un momento triste y yo ya no era dueño de mis movimientos, sentía que las paredes del cuarto donde me encontraba se me venían encima y el corazón se me aceleró tanto que estaba seguro que quería salir de mi ser... Cuando recuperé la razón me encontraba tirado en el suelo y con la boca sangrando, supuse que me había desmayado y la sangre era producto de un golpe que me di al caer por el desmayo.

Poco a poco me fui incorporando, la noche había caído pero ya no me sentía tan solo, pues fue cuestión de un instante, me senté en el único sofá que se encuentra en mi casa y pensé que si la situación continuaría así mi vida estaba destinada a unos cuantos meses y no más pues estando yo solo sabía que iba encontrar alguna manera de destruirme poco a poco, pues la soledad es algo con lo que se está y se soporta pero por no por siempre, pese a que yo llevaba poco tiempo de ir viviendo con ella desde la muerte de mi familia y el abandono de mi esposa.

Busqué un cigarro en las bolsas de mi pantalón pero desde hace una semana se encuentran rotas y todo lo que meto ahí suele caer al suelo por lo que me di cuenta e inmediatamente busqué en el bolsillo de mi camisa, al encontrar solo una pluma recordé que mi esposa guardaba cigarrillos en el horno de la cocina, pues decía que se me tenía que quitar ese mal hábito de fumar pues no era de una persona decente tener todo el día ese mal olor.

Encontré los cigarrillos en el horno, no uno sino varios, entonces supuse que para que mi esposa tuviera guardado varios cigarrillos en esa parte de la estufa era porque desde hace tiempo ya no cocinaba algo decente para mí y por ende había perdido el interés en complacerme desde hace ya un rato. Se me olvidó toda esa amargura en un instante y recordé que por el momento la pornografía era mi única aliada en esa aquella etapa de mi vida, pues con ella podía acceder cientos de mujeres hermosas.

Y al momento de acceder a mi página de confianza entré en la sección de caseros, di click al video de nombre "Casada juega con el plomero".

 Las caras eran conocidas, era mi esposa y el plomero de mi confianza, además era mi casa. No tuvo importancia, comencé a hacer lo necesario; lo de mi mujer era cosa ya superada.