Friday, August 19, 2011

Una noche

No te daré la importancia que quieres,
no la has meritado
y no se me ocurre dartela.

Mira, ven, tómame de la mano
luego bebe esto,
bebe lo otro,
bebe de aquello,
ahora de esto,
ahora de éste que se ve bien,
mira este que buena pinta,
ya?,
no, espera,
mira nos ofrecen de esto
ahora de esto,
ya no más?
pero aguanta,
de éste, no?
en serio?
pues qué tiene.

Ahora te sientes mareada
con ganas de empaparme de besos
y yo con ganas de recibir al chubasco,
pero detente,
por qué te quitas eso?
y ahora lo otro?
no, espera,
te lo pido por favor,
contrólate,
te has desprendido de eso,
de lo otro,
vaya que luces genial.

(Silencio de 5 minutos)

Te veías tan bien,
pero muerta te ves mejor que viva.

Tuesday, August 16, 2011

Entre la ilusión y la sección de carnes frías

Era niño y creía que algún día, en mi madurez, llegaría alguien como tú, así de estatura baja, blanca y con cosas que las "muy niñas tienen".

El tiempo distorsiona lo que alguna vez hizograndes a
Hemingway,
Camus,
Shalámov,
Corso,
qué se yo.

El tiempo, no sé si es aliado o enemigo,
me alejó
de las guerras de medio oriente
de la caballería del Rey Arturo
y de un legendario "Tora Tora".

No puedo llegar a casa con queso, vino y carne,
por que si tuviera casa,
estarías tú,
señalando las fallas que se le presentan al patio trasero
para que yo las repare,
cosas que hace un hombre común:

Regalarle a su esposa un ramo de rosas,
encargar a los niños con una niñera en el aniversario de bodas,
corregir el estilo de su relación
y entablar las escaleras que los lleven a la inmortalidad.

Pero soy un boxeador,
llamado Billy López
que nació en los suburbios de Los Ángeles
y creció a base de golpes.

Gancho izquierdo es mi arma,
mi debilidad las apuestas
y mi perdición las mujeres.

Así que ni te presentes,
como la musa de mis historias,
por que ya he pasado esa etapa,
ahora sólo quiero consolidarme
en el mundo de las apuestas, las entrevistas
los habanos y el ron de exportación.

Mi traje de etiqueta está a mi medida,
así que ven,
vamos a aunar tú pantalon amarillo
con mi gabán oscuro,
quítate la ropa,
que aunque sepamos que lo que hacemos no está bien,
en la vida de un pugilista,
no hay mejor nocaout que esto.

Friday, July 08, 2011

Problemas

He rezado tanto por meterme en problemas
que ahora ya eres uno,
con pies y cabeza, labios, nalgas y tetas
y donde los juicios de valor no entrarán.

El caos es nuestra paridad,
así que déjame descubrir que hay detrás de tu sostén
con el que has torturado a muchos y asesinado a pocos,
déjame crear esos mil planes para ti
donde el número uno en la lista es acceder a tu entrepierna
para después llevarte a desayunar a mi lugar favorito.

Pero espera, no te ofendas,
que no ves que tus piernas tienen algo que decirme
lo que nadie ha podido decirme
ni siquiera aquella que me abandonó por un contador
malnacido él y bendecida ella.

Ahora ven y entra en mi cama,
que como diría un gran poeta,
no quiero dejar escapar a la Luna sin ni siquiera arañarla.

Saturday, July 02, 2011

Mira, el vino tinto se derramó en tu escote

Todo fue un fraude,

me cambiaste un "nunca lo haré" por un devaluado " fue",

sé que mis finanzas no van de lo lindo,

pero tampoco tenías que aplicar las técnicas sucias que GP Morgan te envidia para acabarme.

Tú esquema piramidal ha desbalanceado el Producto Interno Bruto de mis dedos,

esos, de donde salía la mala poesía y que eran implacables ante cualquier corredor de bolsa.

Ahora nadie me ha perdonado ninguna parte de mi Deuda Externa,

mi producción de petróleo va decayendo y en igual medida mi imaginación,

mis exportaciones ya no se basan en un escaneo a tus piernas

y nadie  me ha dicho el por qué un análisis de tu lengua  ya no me genera tantos intereses.

Mi parte manufacturera se encuentra en paro laboral,

el verano llegó

y no quiero pasar la época decembrina con "vacas flacas",

así que me declaro en "banca rota"

ante tu negación de hacer tratos conmigo.

Sé que mis finanzas no son sólidas

así que retiro la oferta,

la amargura no negocia,

ahora o te desnudo o me olvidas.

Sunday, June 05, 2011

La nada y el todo salieron a follar

A veces creo que existe un contador para todo,

desde los primeros besos de los "alguien" hasta el recuento de pajas del diario en éste mundo,

desde los litros de agua que fueron necesitados para derrumbar el muro de Berlín

hasta las aves muertas cada vez que se prende una turbina de avión.

A veces también creo que ese contador forja el destino de las cosas

el rumbo del universo, cada movimiento calculado aunque pensemos que no.

Para no hacer largo el cuento sólo diré:

No sé cuántas veces he excitado a lo peor de mi destino

no sé cuántas veces he coqueteado con la tragedia

y no sé cuántas veces fui hipócrita con la comedia

sólo sé que se tendrá que terminar

para quitarme esa máscara que todo mundo suele tener,

por el momento sólo quiero regresar a los 16 años

y volver a cometer al triple las mismas estupideces

que alguna vez funcionaron para poder avivar tu atención en mí.

Thursday, May 12, 2011

Vamos a pasar un buen rato

Hace poco
tenía una vida de escritor
un amigo a quien contarle mis cosas
un trabajo donde laboraba los sábados
una hermana al lado de mi cuarto
y una cerveza siempre a mi disposición

Hace poco
follaba con las letras
creaba lunas
creaba soles
creaba mundos
creaba triunfos
creaba amor

Hace poco
reía
lloraba
cogía
conquistaba

Hace poco
tú reías conmigo,
yo apostaba todo a los Celtics de Bostón
tenía plata en la bolsa
carne en mi cena
e ilusiones en la vida

Pero también hace poco
lo perdí y lo gané todo,

la evolución ganó,

no tengo vida de escritor
ni vida al lado de mi cuarto

pero espero que ese vestido
siga estando
arriba de tus rodillas
y abajo de lo innombrable
en medio de mi vida
y al último de tus preocupaciones

así que ven,
vamos a pasarnos un buen rato,
donde el lugar perdido
lo haya encontrado

¿Sabes dónde?

En la parte de la flor más grande,
aclaro e insisto,
atrás de tu vestido de los sábados.

(Bienvenida nueva vida)

Wednesday, May 04, 2011

Como a un jonrón a los Tigres de Detroit





Los Tigres de Detroit, el equipo más perdedor de toda la historia del beisbol. Al parecer los ángeles no pudieron aterrizar en ninguna de sus terceras bases, bateador o lanzador. No hubo quién dejara su vida de inmortal y ningún manager que hiciera el milagro americano en el equipo. 

Pero en un tiempo fue el equipo de mi vida.

Yo era dueño de un Ford 1956, una gorra de beisbol y al parecer una vida con esposa, perro y casa.

Sábado soleado, el estadio Briggs abarrotado, un compañero de trabajo al que no consideraba mi amigo a mi lado, un par de habanos en mi mano y una ilusión inmensa de ver esa tarde a los Tigres ganar. Mi compañero en turno era Jhon, él había comprado las entradas, parecía muy perturbado por algo que hasta poco después me enteraría. Jhon era un tipo nada amigable, parecía tener adicción al coñac con mariguana. Compañeros me dijeron que ese día Jhon se encontraba buscándome por toda la empresa hasta que por fin dio conmigo, me dijo que tenía algo importante que decirme, además no me negué cuando vi esas 2 entradas de los Tigres contra los Yanquees en la palma de su mano.


Era raro, mi relación con Jhon no iba más allá de "buenos días, buenas tardes, suerte" pero no me caería nada mal compensar un pésimo día de trabajo con una buena tarde de habanos, beisbol y mi aferrada ilusión de ver los Tigres de Detroit ganar. Así que accedí sin saber la tragedia en que se convertiría mi vida después de esa tarde.


Era la tercera entrada, los Tigres empataban y tenían el turno al bat, olvidé y prefiero omitir los nombres de los jugadores por la poca salud mental que todavía tengo. Tenían la primera y la tercera base con sus corredores listos para arrancar el suspiro de ilusión que todavía tenía de verles ganar el juego, pero el maldito bateador falló en sus tres intentos y se fueron sin conectar durante esa entrada. Así que mientras el juego seguía su curso, Jhon cada vez se ponía de peor humor, al parecer no le agradaba el beisbol o no le agradaba que yo fumara tan cerca de él pero se mantenía sereno y sin decir palabra alguna. En la quinta entrada los Tigres perdían ya por 4 carreras, yo me encontraba desilusionado y con un nudo en la garganta, recordé que podría ser uno de los peores días de mi vida, pero también recordé que mi madre siempre me decía que cada vez que perdían los Tigres de Detroit yo afirmaba que era el peor día de mi vida. Jhon rompió el silencio, afirmaba que tenía algo que decirme y que al final de la novena entrada era el tiempo exacto para que yo escuchara lo que tenía que salir de su boca. Yo, despreocupado por el mundo de afuera, angustiado por el juego, pero templado, acepté a escuchar lo que tenía que decirme, así que le dije que hablara mientras yo encendía el otro habano.


En el momento en que Jhon abrió la boca, sonó un batazo y la gente se encontraba anonadada, la pelota se iba lejos como un rayo que salía del suelo y se dirigía hacia el cielo ¡que Dios nos ampare, saque su guante y atrape esa pelota!, en ese momento Mickey Mantle, por supuesto Yankee, conectaba el jonrón más largo en la historia del beisbol, ese día se estaba abriendo una nueva página en el historial de los fracasos de los Tigres, ese día, el preciso momento que se conectó el jonrón, Jhon me confesó que estaba teniendo una relación con mi esposa, que pretendían escaparse esa noche pero que era mejor que yo lo supiera para no armar ningún lío, que cuando yo llegara a casa ya no estaría ninguna compañera con ese estofado de res que tanto me gustaba oler después de una mala tarde, que se aburrió de mí y pronto me olvidaría, que Jhon con toda su adicción al coñac con mariguana la supo hacerse sentir mujer con su forma de tocarla y de tratarla.


Por dios Jhon – dije- qué estupidez me estás diciendo, en qué momento lo dices, que no ves que le están conectando un jonrón de su puta madre a los Tigres, que no ves que es el peor día de mi vida y tú me dices que te has estado follando a mi esposa sin que yo lo supiera. Vaya mierda de día que me ha tocado vivir.


Me hubiera gustado decírtelo en otras circunstancias pero tu esposa insistió en que te lo dijera al final del juego para que no te sintieras tan vacío, pero ella no conocía lo malo que son los Tigres, ahora caigo en cuenta de que no era buena idea haber venido y de que tú eres un desconocido en su vida- respondía el muy imbécil.


Jhon se largó sin decir cosa alguna, el partido terminaba y yo me sentía entre los 5 hombres más infelices en la tierra: en primer lugar se encontraba el pitcher de los Tigres, en segundo el Manager, en tercero el presidente en turno y en cuarto alguna persona que debe de haber perdido una fortuna al apostar a favor de los Tigres.


Esa noche, me la pasé por algún bar para tratar de no llegar a casa, aunque ya nadie me esperaba, alguna parte de mí insistía en que todo era una broma de mal gusto. Pero mi otra parte, la realista, sabía que mi esposa se había largado, que ya no la vería más y que me había dejado hecho trizas como el rompecabezas más grande del mundo, así que mejor pasé la noche en un bar sin gente bebiendo cerveza y con Little Willie Jhon sonando en la tornamesa.


Al lunes siguiente en la fábrica nadie se daba cuenta del fracaso de hombre que yo era, ya que todos comentaban la pelota que atravesó Detroit la tarde noche de un día anterior, ni siquiera se dieron cuenta de que Jhon no estaba. Hasta que un imbécil, de esos que prefieres que nunca hubieran nacido, me cuestionó sobre dónde se encontraba, ya que un día antes lo había visto salir conmigo luego del trabajo, yo respondí que me confesó su homosexualidad y su amor por mí, pues era su último día en Detroit, cosa que lo hizo soltar una carcajada y darme una palmada en la espalda.


La mayoría de las veces mi madre tenía la razón pero ésta vez estaba confirmado, había sido el peor día de mi vida porque perdieron los Tigres de Detroit, porque perdí mi vida, porque la perdí a ella y porque comencé a odiar el coñac después de que fuera mi bebida favorita.